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Sobre mí
Soy Javier Botía, guía de sanación espiritual
Ingeniero de profesión y servidor espiritual por vocación. Desde hace más de 15 años acompaño a personas que buscan limpiar, sanar y encontrar claridad en su vida, siempre desde la luz de Dios.

Mi historia
De la ingeniería a la sanación espiritual
Soy ingeniero eléctrico de la Universidad de los Andes y llevo más de 25 años trabajando en tecnología. Mi profesión me enseñó a observar con cuidado, a buscar la causa de las cosas y a no dar nada por sentado.
Pero hay preguntas que la razón sola no responde. Hace más de 15 años empezó otro camino en mi vida: el espiritual. Me formé durante años en un santuario, de la mano de una maestra espiritual que me ayudó a reconocer y desarrollar los dones que Dios me dio.
Con el tiempo entendí que mi vocación era servir: ser un canal para que la luz de Dios llegue a quien la necesita. Hoy dedico mi vida a acompañar a otras personas en su limpieza, su sanación y su búsqueda de orientación.
“La mente analítica y la fe no se contradicen: juntas me permiten acompañarte con los pies en la tierra y el corazón en Dios.”
Cómo trabajo
Los principios que guían mi trabajo
Desde la luz de Dios
Todo lo hago con oración, de la mano de los ángeles y guías de luz. Nunca trabajo con nada oscuro.
Con los pies en la tierra
Observo, registro cada trabajo y te digo lo que veo con honestidad, sin exagerar ni prometer imposibles.
Respetando tu libertad
Tú decides tu camino. Te guío y te acompaño, pero nunca buscaré que dependas de mí.
Junto a la medicina
Lo espiritual acompaña y complementa la atención médica y psicológica; nunca la reemplaza.
“Nadie llega a este camino por casualidad. Si estás aquí, es porque tu alma ya empezó a buscar.”
— Javier Botía
Mi santuario
Un espacio dedicado a servir
Trabajo desde un santuario en mi hogar en Bogotá, un lugar dedicado a la oración donde presento a cada persona que acompaño y enciendo por ella sus velas.
Allí me acompaña el Doctor San José Gregorio Hernández, el médico de los humildes, a quien me siento profundamente unido y que guía mi trabajo de sanación.
Hablemos
Si sientes que es tu momento, aquí estoy
Escríbeme y cuéntame lo que estás viviendo. Te respondo personalmente y, juntos, damos el primer paso desde la luz de Dios.